lunes, 15 de junio de 2009

El call center en nuestra idiosincrasia.

No me resulta extraño que algún conocido suyo trabaje o haya trabajado en algún centro de llamadas, popularmente conocido en Costa Rica con el anglicismo call center. Estamos asediado de ellos, Santa Ana, San Pedro de Montes de Oca, Heredia, y hasta Guanacaste. Pero en realidad que es exactamente un call center?


La traducción mas básica de este anglicismo al castellano, nos dice un call center es un centro de llamadas. Un centro de recepción, o de donde salen, o de donde se hacen un sin numero de comunicaciones telefónicas. O bien, la combinación de ambos conductas. Llamadas de ventas, servicio al cliente, cobros, recepción de apuestas en deportes y hasta de conductas sexuales hechas por medio del teléfono. Pero todas estas compañías, establecidas en nuestro país ya hace un buen tiempo atrás, comparten un mismo fin lícito; manejar la comunicación telefónica de una compañía con sus clientes, y así simplificar las operaciones.

El pasado 6 de Junio de 2009, este rotativo informó que las zonas francas instaladas en nuestro territorio exportan casi 3.700 millones de dólares, más de la mitad de las exportaciones totales de Costa Rica al año, y es por esta razón que las autoridades justifican la necesidad de mantenerlas. Si bien es muy cierto, los call center están generando alrededor de 39 010 empleos, he aquí los efectos que están provocando en la juventud costarricense la magia de estos lugares.

Los altos salarios sin ninguna objeción, son el atractivo numero 1, combinado con un trabajo subjetivamente sencillo, que cualquiera podría hacer, con un elemental ingles, combinado con una capacitación, en muchas ocasiones mediocre, en donde les enseña la filosofía de la compañía de manejar sus clientes, no enfocando en que el empleado sea un experto en la materia, o el negocio que la compañía maneja. En otras palabras, decir a sus clientes por medio telefónico lo que las compañías quieren que diga, no lo que al cliente le convenga, o sea lo mejor según su situación. Es decir, un servicio al cliente tal como la compañía lo percibe, no de la forma que debería hacer según el interés del cliente. Como segundo atractivo, la realización de una carrera, con la posibilidad de conseguir un puesto más alto, poco a poco, con un salario mejor remunerado y una serie de obligaciones más. Una carrera que envuelve al trabajador en un camino sin salida hacia el éxito económico no el académico. En otras palabras, incentivando únicamente el movimiento capitalista del país, olvidando los pensamientos y sentimientos propios de los empleados, creando personas con mayor incontinencia que poco a poco van olvidando sus ideales de superación a cambio de un salario atractivo.

Ambos atractivos se conjugan de una manera casi perfecta para atraer a profesionales sin trabajo en su área, a estudiantes universitarios que poco a poco ven como su situación económica mejora progresivamente, a cambio de más horas de trabajo, y menos horas dedicadas a la academia, que debe ser, desde el punto de vista racional, su fin único, indistintivo de su lugar de trabajo.

El éxodo masivo horizontal de personas de call center en call center se debe a ese sentimiento insoslayable y desesperado de buscar estabilidad laboral; porque la hay, y esto parece ser la única solución a un impensable problema socio-laboral que afecta nuestras buenas costumbres para darle cabida a otros ideales a los que hay que necesariamente adaptarse y olvidar nuestra propia idiosincrasia.

Es esta la salvación de todos ellos, el primer eslabón de una cadena de opciones que rellenan sus sueños inmediatos. Un ambiente maquinario, que me hace reflexionar en una nueva Revolución Industrial, en donde la Spinning Jenny, se convierte ahora en humano, al cual se le exige hilar 8 hilos al mismo tiempo, o quizás mas bien tomar 8 llamadas al mismo tiempo. Espero, ese primer eslabón, de esa misma cadena no se convierta en el último, al no hallar nada más.

Es este el ambiente intelectualmente desértico que se apropia de las aspiraciones, conciencia, mentalidad, ideales, de muchos que ven en un call center un refugio fácil de construir, dentro de una extensa y húmeda selva, en donde la carretera más cercana requiere doblegar esfuerzos para hallarla. En donde la parte académica no tiene cabida, sino la capacidad del empleado en adaptarse a un ideal y una cultura extranjera devoradora, que hace de uno mas fuerte que el otro, quien se adapte mas a esas costumbres foráneas. Es aquí cuando perdemos nuestras ganas de superación, nuestra academia, idiosincrasia.


Andres J. Chaves Huertas.

Estudiante.